LAS MINAS DEL REY SALOMÓN de H. RIDER HAGGARD

Hoy, el Morlock os trae LAS MINAS DEL REY SALOMÓN de H. RIDER HAGGARD, un clásico que podríamos enmarcar dentro del género de aventuras aunque en algunos momentos roza e incluso se adentra en el género de la ciencia ficción.
Es posible que esta novela no os suene de nada, pero si os digo que es la primera de la saga protagonizada por el explorador, cazador y aventurero, Allan Quatermain seguro que ya os suena más.

las-minas-del-rey-salomón-02Sir Henry Rider Haggard (Bradeham 1856 – Londres 1925) fue uno de los más fecundos escritores ingleses. Fue el octavo de los diez hijos de William Haggard, un gran comerciante, de buena educación y mente privilegiada.
Siendo Henry aún muy joven, su padre le encontró trabajo como asistente de su amigo Sir Henry Bulwer, que acababa de ser nombrado gobernador de Natal, en Sudáfrica, y que debía abandonar Inglaterra inmediatamente para tomar posesión de su cargo.
La decisión de su padre, algo apresurada, fue clave para moldear la personalidad de Henry, que, libre de la encorsetada educación y reglas sociales de la Inglaterra victoriana, se empapó de las culturas africanas y de las extraordinarias experiencias que le ofrecía el Continente Negro.
En 1880 se casa con una joven adinerada, pero un año más tarde los bóers (colonos sudafricanos que querían independizarse del Imperio Británico) se rebelaban y entraban en combate con las tropas británicas, y aunque se firma un armisticio, África deja de ser segura para los blancos, y los Haggard regresan a Inglaterra.

Henry empieza su carrera literaria, con desigual éxito, hasta que publica su tercer libro, Las minas del Rey Salomón, en 1885, el primero en el que plasma su experiencia Africana.
El libro, en el que mezcla elementos fantásticos (civilizaciones perdidas, inmortalidad, reencarnación,…) con aspectos reales de las culturas Africanas y datos geográficos auténticos, narra las aventuras de Allan Quatermain, prototipo de Cazador Blanco, y fue un rotundo éxito que le catapultó a la fama.
Las ventas fueron impresionantes, en el primer año vendió más de 30.000 ejemplares y se convirtió en el mayor éxito de su editorial, Cassell.

Las minas del Rey Salomón no solo fue un éxito de público y crítica, sino que fue considerado unánimemente uno de los mejores libros de aventuras jamás escritos.

las-minas-del-rey-salomón-01La prensa también se mostró fascinada por la novela. El Spectador la calificó como “decididamente superior a lo mejor de Julio Verne; el Athenaeum lo tituló “uno de los mejores libros que recordamos haber leído”; Vanity Fair recomendó “este maravilloso e interesante relato a todos los lectores, sin distinción de edad ni sexo”.

Incluso personas de prestigio se vieron, y se siguen viendo, encandiladas con las aventuras de Allan Quatermain, como R.L. Stevenson, que la encontró inigualable, o Winston Churchill, quién afirmaba que era uno de los mejores libros que leyó en su juventud.

En cuanto al libro en sí, Las minas del Rey Salomón narra una historia sencilla, pero llena de extraordinarios sucesos. Como ocurre con el resto de novelas de la saga de Allan Quatermain (catorce en total), está escrita en un estilo sencillo, aunque no siempre fluido, a modo de diario. Las novelas no siguen un orden cronológico, y colocadas en el orden correcto, Las minas del Rey Salomón ocuparía el puesto número 11.
El protagonista es, como ya hemos dicho, el cazador Allan Quatermain, que en este libro ronda los 60 años y tiene un hijo estudiando medicina en Inglaterra.
La historia comienza cuando Sir Henry Curtis y el capitán Good, se ponen en contacto con Allan Quatermain con la intención de hacerse con sus servicios como explorador, ya que el hermano del primero ha desaparecido en África mientras buscaba fortuna y pretendía encontrar las minas de diamantes del Rey Salomón, un mito muy extendido y  que muchos consideran un cuento para turistas. Quatermain, les confiesa que no se trata de una leyenda, y que a los largo de décadas ha recopilado información que le permite saber con bastante seguridad en qué zona se encuentran. Sin embargo, nunca se ha aventurado a buscarlas porque es una empresa que considera suicida, y todos los que ha conocido que han emprendido su búsqueda han muerto. Quatermain se niega a acompañarles, pues tiene un hijo del que responsabilizarse y no quiere arriesgar su vida y dejarlo desamparado, pues la vida de cazador le da solo para vivir y no le dejaría prácticamente nada en herencia a su hijo, que no podría costearse sus estudios de medicina. Sin embargo, Sir Curtis le convencerá ofreciéndole la mitad de la fortuna que encuentren (la otra mitad será para el capitán Good, ya que Sir Curtis es rico y su único interés en encontrar a su hermano), o, si fracasan y mueren, una manutención para su hijo que le permitirá vivir sin aprietos. Y así empieza la aventura.
Quatermain es un reflejo de las ideas y forma de pensar del autor, Henry Rider Haggard, quien como dijimos al principio, creció libre de los preceptos victorianos. Quatermain lleva toda su vida dedicado a recorrer África y cazar los animales más peligrosos. Como el propio Quatermain confiesa, la dura vida del cazador suele durar poco, cuatro o cinco años, antes de que un elefante te aplaste o un león te devore. Sin embargo Quatermain lleva más de 30 años en el oficio, lo que demuestra su valía. Allan Quatermain (como el autor) es un especialista en las culturas africanas. Su mente es mucho más abierta y “moderna” que la de sus coetáneos británicos. Así, al principio de la novela, Allan Quatermain dice que no le gusta la palabra “negro”, sino que prefiere usar “nativo”. Y un poco más tarde reflexiona sobre “¿Qué es un caballero?” (un Gentleman), y concluye que ha conocido a nativos que eran auténticos caballeros y a compatriotas ingleses de alta cuna que no lo eran.

También encontramos una crítica velada a la sociedad materialista a través de los nativos, que no entienden que esos hombres arriesguen sus vidas por unas piedras brillantes que para ellos carecen de valor en su sencilla vida.

Las minas del Rey Salomón es la novela de aventuras por antonomasia, y sobre ella y la figura de Allan Quatermain se han hecho multitud de películas, siendo interpretado por actores como Stewart Granger, Richard Chamberlain, Sean Connery o Patrick Swayze.las-minas-del-rey-salomón-03
Y si habéis creído ver en Allan Quatermain algunas de las características propias de Indiana Jones estáis en lo cierto, ya que Quatermain sirvió de inspiración a George Lucas para crear a su personaje.

Resumiendo, una lectura imprescindible, si te gusta el género de aventuras, que no ha envejecido pese a tener casi 130 años.

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