EL ANACRONÓPETE, DE ENRIQUE GASPAR

Hoy vamos a hablar de El Anacronópete, novela escrita por el español Enrique Gaspar y Rimbau.

El Anacronópete es una novela que trata sobre una máquina que permite viajar en el tiempo. No es la primera vez que hablamos de una novela que trata este tema. En su momento ya hablamos de La máquina del tiempo, de H.G. Wells (1895), la novela más famosa sobre este tema y que durante muchos años ha sido considerada la pionera en cuanto a viajes en el tiempo por medio de una máquina (en 1888, E. Bellamy ya había escrito sobre viajes en el tiempo en su famosa novela Looking BackwardMirando hacia atrás– en la que el protagonista viajaba 300 años al futuro, pero mediante un trance hipnótico).

Sin embargo, Enrique Gaspar se adelanta a Wells en ocho años (y a Bellamy en uno) con El Anacronópete, publicada en 1887.

EL-ANACRONOPETE-DE-ENRIQUE-GASPAR-01Pero primero conozcamos al autor. Enrique Gaspar y Rimbau (Madrid 1842-Olorón 1902), hijo de actores y nacido en Madrid, que a la muerte de su padre se traslada con su madre y sus dos hermanos a Valencia, donde estudia Humanidades y Filosofía. Fue un escritor precoz, y a los 13 años ya había escrito su primera zarzuela, a los 14 era redactor de La Ilustración Valenciana, y a los 15 escribió su primera comedia, que protagonizó su propia madre. A los 21 se trasladó a Madrid para dedicarse a ser escritor y se convierte en pionero del teatro social, además de publicar artículos, narraciones y poesías en las principales publicaciones periódicas de su época, aunque su producción literaria estaría ligada principalmente al teatro.

A los 27 años, tras casarse, ingresa en el cuerpo diplomático, siendo destinado a Grecia, Francia y, finalmente, a China como cónsul. Pero su trabajo como diplomático le acaba por desvincular de la vida teatral madrileña, ya que, por un lado, la propia distancia física le aleja de la sociedad cuyo análisis y  observación le había proporcionado material para sus escritos, y por otro lado encuentra muchas dificultades para estrenar sus obras teatrales en Madrid, que son rechazadas sistemáticamente. Esto llevará al escritor a abandonar su principal producción, el teatro, y explorar otros géneros, como la narrativa, lo que le llevaría a escribir la obra que nos ocupa, que escribirá durante su estancia en China, entre 1878 y 1885.

EL ANACRONÓPETE

El Anacronópete es una novela de ciencia ficción que podemos situar dentro del subgénero conocido como novelas de anticipación, escrito en formato de zarzuela, y compuesta por tres actos, que, como ya hemos dicho anteriormente, es la primera novela en la que se habla de una máquina para viajar en el tiempo.

La acción nos sitúa en París, el 10 de julio de 1878, en la Exposición Universal, donde, entre una gran expectación, que congrega a gran parte de la población parisina, el inventor español, don Sindulfo García, doctor en ciencias, presenta su revolucionario invento: una máquina para viajar en el tiempo con la que se propone hacer una demostración.

El propio don Sindulfo nos desvela el significado del nombre de su artefacto:

«El Anacronópete, que es una especie de arca de Noé, debe su nombre a tres voces griegas: Ana, que significa hacia atrás; crono, el tiempo, y petes, el que vuela, justificando así su misión de volar hacia atrás en el tiempo; porque en efecto, merced a él puede uno desayunarse a las siete en París, en el siglo XIX; almorzar a las doce en Rusia con Pedro el Grande; comer a las cinco en Madrid con Miguel de Cervantes Saavedra -si tiene con qué aquel día- y, haciendo noche en el camino, desembarcar con Colón al amanecer en las playas de la virgen América».

En los primeros capítulos don Sindulfo expondrá el origen de su máquina, los rudimentos de su funcionamiento y la justificación de los viajes en el tiempo.

En este punto el lector que se acerque ahora a esta obra debe tener en cuenta que nos encontramos ante un texto escrito hace casi 130 años, y que esta es una novela escrita por un hombre de su tiempo, con la mentalidad y formación de un hombre del siglo XIX.

Así, Enrique Gaspar se basa en las teorías científicas del astrónomo Camilo Flammarion, o la teoría de la evolución de Charles Darwin, que utiliza a su antojo y mezcla con otras teorías pseudocientíficas para explicar el funcionamiento de su ingenioso invento. Como consecuencia, las explicaciones de don Sindulfo, os resultarán inverosímiles y hasta ridículas. Para empezar, don Sindulfo justifica la labor de los científicos porque, al desentrañar los misterios de «la obra de Dios», nos acercan a la presencia de Dios mismo. Don Sindulfo, explicará también el principio científico que ha descubierto y que le permite viajar al pasado: el tiempo es la atmósfera que nos rodea. Así lo explica don Sindulfo:

«[…] Elévome, pues, al centro de la atmósfera, que es el cuerpo que se trata de descomponer y al que seguiré llamando tiempo. Como el tiempo para envolverse en la tierra camina en dirección contraria a la rotación del planeta, el Anacronópete para desenvolverlo tiene que andar en sentido inverso al suyo e igual al del esferoide, o sea de Occidente a Oriente»

También descubriremos cómo funciona la máquina en sí. El Anacronópete es un aparato que funciona con electricidad, que mueve cuatro grandes cucharas mecánicas para desplazarse. En cuanto al problema de cómo evitar que al viajar atrás en el tiempo los pasajeros del aparato rejuvenezcan, la solución está en el misterioso “fluido García”, que protege a los viajeros de los efectos del tiempo.EL-ANACRONOPETE-DE-ENRIQUE-GASPAR-03

Pero como ya hemos dicho antes, Enrique Gaspar fue el pionero del teatro social, y la crítica social no podía estar muy lejos. Así, pronto descubrimos que tras las supuestamente nobles intenciones científicas de don Sindulfo, se esconden otras mucho más mundanas. Y es que el científico, que ha cumplido ya los cincuenta, está enamorado de su joven sobrina, Clara, de quince años, de la que se ha convertido en tutor a causa de la reciente muerte de su hermana. Pero la chiquilla le ha rechazado por estar enamorada del joven Luis, un primo suyo que es capitán de húsares. Así, el inventor pretende viajar hacia atrás en el tiempo hasta una época en la que pueda legalmente obligar a su pupila a contraer matrimonio con él.

En este viaje acompañarán a don Sindulfo su amigo y colaborador Benjamín, un erudito políglota obsesionado con una inscripción que encontró en una momia china y que busca el secreto de la inmortalidad; su sobrina Clara (a la que lleva en su viaje con el fin de separarla de su enamorado) y Juanita, la doncella de ésta; un grupo de mujeres “de vida alegre” que rozan los cuarenta años, con las que el gobierno francés quiere hacer un experimento y hacer que gracias al viaje al pasado, reviertan a los veinte años, para comprobar si, al verse rejuvenecidas, aprovechan esta segunda oportunidad y “abandonan el vicio”, y ver así si el anacronópete puede lograr la regeneración moral del país.

EL-ANACRONOPETE-DE-ENRIQUE-GASPAR-02A estos se unirán unos inesperados compañeros de viaje: nada menos que el capitán Luis junto con diecisiete soldados.

Y así comienza el viaje del anacronópete, que llevará a sus tripulantes hasta la batalla de Tetuán en 1860, la Granada de 1492, la Rávena del año 690 , la China del siglo III d.c.,  la Pompeya del año 79, o el siglo XXX a. C., los supuestos tiempos de Noé. Y no desvelamos más para no destripar la novela a quienes os animéis a leerla.

En cuanto a la obra en sí, hay que decir que Enrique Gaspar es un gran narrador, con una técnica impecable, que lleva al lector desde los primeros capítulos, con una historia aparentemente superflua y unos personajes apenas esbozados, a un desarrollo de la historia en la que los personajes adquieren personalidad y voz propia, con sus propias preocupaciones y motivaciones. Una historia en apariencia sencilla que el autor lleva a su terreno, la crítica social, con una profunda reflexión, muy irónica y mordaz, sobre sus contemporáneos (el papel de los científicos, los intereses particulares y egoístas que se esconden tras comportamientos aparentemente altruistas, el auge de las ciencias experimentales frente a las disciplinas humanísticas, la situación social de la mujer,…) pero con una gran carga de humor, que hace que nos encontremos ante una novela divertida y muy agradable de leer, a lo que ayuda su estilo sencillo y sus abundantes diálogos, en cuya soltura y dominio se hace notar el oficio de Enrique Gaspar como autor de teatro y comedia.

Nos encontramos ante una joya literaria nacional, sobre todo dentro del género al que pertenece, que tuvo una destacable influencia en su época, a reivindicar como pionera de los relatos de viajes en el tiempo, y que es, ante todo, un libro que os resultará muy entretenido de leer. ¿Qué mas se puede pedir?

1 Comentario
  1. Hace 3 meses
    Andrés

    Solamente quería informarte, por si es de tu interés, que un grupo de gente hemos hecho una reedición íntegra del original. Hemos restaurado todas y cada una de las ilustraciones y hemos agregado decenas de notas al pie para hacer más fácil su lectura.
    Queremos hacer campaña para que Enrique Gaspar ocupe el lugar que merece en la historia de la ciencia ficción, y que cuando alguien mencione “El anacronópete” no pongan caras raras ; )
    Nos ayudaría mucho si pudieras reeditar tu entrada y agregaras un enlace a la web que hemos creado para reunir toda la información posible de la obra y su autor.
    http://elanacronopete.com

    Muchas gracias

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