¡ORCOS!

 

¡ORCOS! Con esta sola palabra basta para que los sentidos entren en alerta, los músculos se pongan en tensión, se desenfunden las espadas, se armen arcos y ballestas, se empiecen a salmodiar conjuros y hechizos y el aire se llene de órdenes y arengas para hacer frente a lo que está a punto de suceder.

Da igual si es en La Tierra Media de El Señor de los Anillos, en el Azeroth de Warcraft, en los mundos de Dungeons and Dragons, en el mundo de Warhammer Fantasy o Warhammer 40000, o incluso al servicio de Maléfica en la versión Disney de La Bella Durmiente.
En cualquiera de esos mundos, en sus muchas formas y versiones, los orcos representan siempre la maldad en su forma más brutal,  sanguinaria, y despiadada.
Son el ejército del enemigo, el brazo ejecutor que conquista a sangre y fuego.
Pero ¿Cuál es su origen? ¿Cuál ha sido su evolución? ¿Cuántos tipos de orcos podemos encontrar y cuáles son sus diferencias?

ORIGEN

El término orco tiene un doble origen, anglosajón y latino.
En inglés antiguo, “Orc” se usaba para dar explicación a cualquier crimen cometido en campos y bosques, y servía para designar a todo tipo de seres mitológicos peligrosos, como trolls, gigantes o demonios, indistintamente.
También encontramos el término “Orc-néas” en el poema épico Beowulf, donde se usa para designar a la tribu a la que pertenece el monstruoso Grendel, que es identificado en el propio poema como troll, gigante e incluso licántropo e “hijo de Cáin”.
En castellano el término “Orc” evolucionó a “Ogro”.

En su origen latino, dentro de la mitología romana, encontramos el término “Orcus”, sinónimo de inframundo, pero también utilizado para llamar a Plutón, el dios de los muertos, o a uno de sus hijos, un gigante.
En castellano “Orcus” derivó en “Huerco”, también llamado “perro de urco” en la mitología gallega y asturiana.

Sin embargo, será J.R.R. Tolkien  el primero en usar el término “orc” para designar un tipo concreto de ser humanoide y crear la imagen actual que tenemos de los orcos.

LOS ORCOS DE LA TIERRA MEDIA

Como ya hemos dicho, Tolkien fue el primero en usar la palabra “orc” (“orco” en castellano) para designar a una raza concreta de humanoide. Aunque siendo estrictos, la palabra “orco” no aparece hasta su obra El Señor de los Anillos, es en El Hobbit donde vemos por primera vez una versión de estos, aunque Tolkien usará para nombrarlos la palabra “goblins” (“trasgos” en su versión castellanizada). Tolkien nunca hizo una auténtica distinción entre ambas razas y son muchos los expertos en su obra que consideran que ambas razas son básicamente la misma, siendo los goblins una versión cavernícola, más pequeña y débil físicamente, y también más cobarde, aunque compartiendo rasgos comunes (piel y sangre de color negro, detestan la luz solar, comen carne humana,..). Sin embargo, cuando Saruman creó a los Uruk-Hai, se dice que lo hizo cruzando orcos con goblins. ¿Estaba cruzando dos especies distintas o dos tipos de orcos para buscar una raza “pura” y más eficiente? La polémica está servida.

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Orcos según Alan Lee

ORCOS Y….¿”ORCAS”?

Una pregunta que suelen hacerse los aficionados al universo Tolkien es ¿Existen orcos hembras? y si existen ¿Donde están?¿Porqué no se conoce a ninguna?

De existir orcos hembras, probablemente, y al igual que pasa con los enanos y sus mujeres, éstas serían prácticamente indistinguibles de los machos. Tendrían un aspecto similar, se vestirían y armarían igual, irían a la guerra, etc.

Pero el tema de si existen orcos hembras es más complejo de lo que podría parecer en un primer momento, y aún hoy día genera encendidos debates entre los exégetas de Tolkien. Esto es debido a que Tolkien nunca llegó a mencionar la existencia de mujeres orco o de crías de orcos.

Si nos vamos al origen de la raza, en varios relatos Tolkien nos cuenta que en la Tierra Media existe la leyenda de que los orcos son de origen élfico. Según esa leyenda, de entre los primeros elfos Melkor capturó varios, los corrompió con sus artes oscuras y creó a los orcos.

Sin embargo en “Las cartas de Tolkien” (1981), un libro que recoge la correspondencia de Tolkien entre octubre de 1914, cuando era un estudiante de Oxford, y agosto 29 de 1973, cuatro días antes de su muerte, y en las que, entre otras cosas, éste responde a algunas preguntas de sus seguidores, desmiente la leyenda de manera taxativa: Los orcos no tienen un origen élfico.

Según Tolkien, el origen de los orcos no era élfico, sino que más bien eran una raza independiente que antes de que empezara a prosperar y tuvieran contacto con elfos y enanos, fueron encontrados por Melkor, quien los pervirtió y los transformó en orcos.

En el ensayo “El anillo de Morgoth”, séptimo volumen de la serie La historia de la Tierra Media”, publicada por Christopher Tolkien y en la que analiza los manuscritos inéditos de su padre, aparece un capitulo sobre la transformación de los mitos donde se habla de como los Trolls eran una raza ya existente en la Tierra Media, no específicamente malvados, sino neutrales, como puedan ser los osos, los lobos y otros animales, a los que Melkor, al ver su potencial, corrompió. A partir de entonces el “mal de Melkor” fue transmitido de generación en generación, convirtiéndose en una raza malvada. Tolkien sugiere que probablemente con los orcos ocurriera algo similar, que quizás existiera otra raza humanoide que fue corrompida por Melkor, y que, al igual que con los trolls, los cambios provocados por la experimentación se transmitieran a las siguientes generaciones, surgiendo así la raza de los orcos.

En otros escritos Tolkien, éste especifica que los orcos, cuando llegan a nuevos territorios se multiplican, por lo que habría que suponer que debe haber orcos hembras para que puedan reproducirse.

Sin embargo, según muchos estudiosos del universo de Tolkien, la magia oscura permitió a Melkor crear orcos de la nada, ya fuera utilizando material genético élfico o proveniente de cadáveres o utilizando alguna otra raza como base, como explicábamos más arriba, por lo que no existirían orcos hembras y hasta es posible que los orcos carecieran de órganos reproductores. Un ejemplo de esto es la creación de los Uruk-Hai por parte de Saruman, un experiemento genético en toda regla.

Según éstos expertos, los orcos son fruto de la experimentación y la brujería, y no se multiplicarían mediante reproducción natural. Más tarde Melkor les trasmitiría estas técnicas de creación a los propios orcos para que fueran capaces de crear otros orcos por sí mismos y así multiplicarse allí donde fueran.

Pero este sigue siendo un tema muy polémico y aún hoy los expertos discuten si existen los orcos hembras y se reproducián de modo natural o si eran capaces de crear otros orcos mediante artes oscuras. Lo que sí parece claro es que en el caso de los Uruk-Hai, éstos solo podían crearse mediante la magia, por lo que no existirían hembras y probablemente no tuvieran órganos reproductores.

TIPOS DE ORCOS

En el universo de Tolkien podemos encontrar varios tipos de orcos:

Goblins o Trasgos: Como ya decíamos antes, hay controversia sobre si son una raza propia o son solo orcos de las montañas, y si realmente difieren de los orcos comunes. En cualquier caso son el origen de los goblins que vemos en otros universos fantásticos.

Orcos comunes: Son los que integran los ejércitos de Melkor y, más tarde, Sauron y Saruman. Los orcos de Tolkien tienen un aspecto mucho menos regular que los de otros mundos, ya que pueden variar enormemente en aspecto y tamaño. En general son deformes, de piel negra, con grandes dientes, y caminan encorvados. Son sucios e indisciplinados, salvo las huestes de Minas Morgul, que son la excepción a la norma y actúan como cualquier ejército bien organizado. Odian la luz solar y la rehúyen, por lo que actúan solo de noche. Esto obligó a Sauron a invocar nubes de tormenta que ocultaran el Sol, para que así pudieran luchar durante el día a pleno rendimiento.

Uruk-Hai: Creados por Sauron, cruzando, mediante la magia, orcos y goblins (u orcos comunes con orcos de las montañas, según si se les considera una sola raza o no), aunque Saruman aprendió el secreto de su creación y crió su propia versión en Isengard. Fueron vistos por primera vez en el año 2475 de la Tercera Edad, cuando arrasaron IThilien y conquistaron Osgiliath. Son una versión más grande de los orcos comunes, con más de 1´80 m. de estatura, con pecho, hombros, cuello y mandíbulas de enorme tamaño. Su aspecto es más uniforme que el de los orcos comunes: Con menos deformidades, caminan completamente erguidos, tienen ojos grandes y amarillos, cabellos largos y negros, y aunque les desagrada la luz de Sol, pueden soportarla y actuar libremente bajo ella. También son más inteligentes que los orcos comunes y van mejor equipados.
Los Uruk-Hai creados por Sauron no son idénticos a los creados por Saruman en Isengard. Los de Saruman tienen la piel negra o de color rojo oscuro, mientras que los de Sauron tienen la piel menos tostada, debido seguramente a la escasa luz solar que entraba en Mordor, y es de un tono azul verdoso. Los Uruk-Hai de Mordor también son más grandes, fuertes y desarrollados, pero carecen de la mayor tecnología y el armamento que proporcionó Saruman a los suyos.

Los Uruk-hai desprecian a los orcos al considerarlos seres inferiores, y les llaman “Snaga”, que significa “esclavo” en lengua negra, por lo que eran comunes las peleas entre ambas facciones.

Semiorcos: Aunque el origen de los Uruk-Hai hace que a veces se les confunda con “semiorcos”, Tolkien dejó el concepto bien claro: un semiorco es un cruce entre orco y humano.
Los semiorcos fueron creados originalmente por Morgoth, aunque Saruman experimentó también con su creación, cruzando orcos y uruk-hai con humanos. En concreto se habla de dunledinos, que durante la Tercera Edad se congregaron en torno al estandarte de Saruman. Como ya hablamos anteriormente, no hay consenso sobre la forma en la que se reproducen los orcos, por lo que cabe la posibilidad de que el cruce con humanos fuera posible solo mediante la magia. Los semiorcos son descritos como hombres fornidos con ojos de lince. La mayoría murieron en la Batalla de Cuernavilla, aunque algunos siguieron a Saruman al exilio hasta que este murió.

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Orcos según Angus McBride

Éstos son los orcos originales, pero ¿Cómo se desarrolló esta raza en otros mundos?
Descúbrelo en nuestra próxima entrega de ¡ORCOS!

(CONTINUARÁ)

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