DUNGEONS & DRAGONS (II): El Hobb….el Halfling.

Hoy en DUNGEONS & DRAGONS (II): El Hoobb….el Halfling, analizaremos porque esta raza es una de las menos populares del juego.
Como ya comentaba el Morlock con anterioridad, el juego de rol Dungeons & Dragons tomó como referencia el mundo creado por J.R.R. Tolkien, primero en El Hobbit y luego en El Señor de los Anillos. Y dado que en ambas novelas el protagonista principal es un hobbit (Bilbo y Frodo Bolsón, respectivamente) éstos no podían faltar en el juego como personaje jugador. Hoy lo analizamos en DUNGEONS & DRAGONS (II): El Hobb….el Halfling.

Los hobbits que encontramos en la primera edición del juego son idénticos a los de las novelas: Gente sencilla, de campo, de pequeño tamaño, la mitad que un humano, con aspecto de niños, de grandes y descalzos pies peludos, regordetes, alegres, que les gusta comer y la comodidad. Hábiles con las manos, tanto como para convertirse en magníficos ladrones, pero reacios a salir de aventura (es peligroso, es incómodo y a menudo te ves obligado a saltarte alguna comida); más dados a evitar los problemas que a enfrentarlos, pero si es inevitable siempre  buscarán una salida inteligente e ingeniosa que una violenta. Curiosos por naturaleza, lo que a veces les lleva a ser aventureros, sí, pero como Bilbo, Frodo, Sam, Merry y Pippin, son héroes a la fuerza, y la mayor parte del tiempo se estarán quejando por lo mucho que echan de menos la comodidad de su hogar, o rezongando y pidiendo hacer otro alto en el camino para descansar y comer.

Pero por problemas de derechos de autor (en posesión de Christopher Tolkien, hijo del autor), en Advanced Dungeons & Dragons se deja de usar el nombre “Hobbit” y es sustituido por “Halfling” (“medianos” en su versión española), otro nombre usado en las novelas de Tolkien para referirse a esta pequeña raza. En esta segunda edición el halfling se aleja un poco de la idea del hobbit. El modelo básico sigue ahí, aunque con los pies más pequeños y usando calzado, pero el nuevo halfling tiene además un espíritu más aventurero y menos hogareño para responder mejor a la dinámica del juego convirtiéndose en el ladrón por excelencia gracias a sus ágiles dedos y su pequeño tamaño. Por supuesto esto es dejando al margen a los halfling athasianos, esos pequeños salvajes caníbales, porque ya sabemos que las razas de Dark Sun no tienen referentes [bueno, el halflings athasiano siempre le ha recordado al Morlock a Chucky, el protagonista de “Muñeco Diabólico” (Child´s Play)] y son diferentes a las de cualquier otro mundo de D&D.

En la tercera edición, y sobre todo en la 3.5, el halfling sufriría un proceso de “kenderización”. Dejan de ser los regordetes hogareños y afables para convertirse en delgados nómadas oportunistas y buscadores de riquezas, con debilidad por las bromas y los chistes, aunque no llegan a ser tan cargantes, ni tan inconscientes o busca líos como los kenders.

Sin embargo, pese a ser un excelente complemento para cualquier grupo la mayoría de los jugadores no los tienen como su raza predilecta a la hora de crear un personaje.
En su experiencia personal, tanto dirigiendo como jugando, el Morlock calcula que solo el 10% de los personajes de razas semihumanas que ha conocido eran halflings, siendo los más numerosos los elfos  (el 50%) y los enanos (el 25%).
Y es que tener el tamaño de un niño de 3 años y ser más débil que un kobold echa para atrás, sobretodo si tu sueño es matar un ettin con tus propias manos.

2 Comentarios
  1. Hace 5 años
    Jose Joaquín

    Hay que tener mucho cuidado al afirmar que Gygax tomó como referencia el mundo creado por Tolkien. El juego contiene, cierto, numerosas referencias a razas del Señor de los Anillos, pero el sistema de magia es Jack Vance puro, los aventureros saqueadores de tumbas poco o nada tienen que ver con Tolkien sino con los héroes de Robert E. Howard o Fritz Lieber, etc.

    Gygax publicó en su día dentro del AD&D el Apéndice N, donde se incluyen las obras que le influyeron. Revisando el listado y las reglas, se ve que Tolkien no es la única influencia, y posiblemente ni siquiera sea la mayor.

    Responder
    • Hace 5 años
      El Morlock

      Este es un debate clásico entre los aficionados y que daría para otro artículo.
      Por supuesto la obra de Tolkien no es la ÚNICA referencia que toma Gygax, y en ningún momento afirmo tal cosa. Como bien dices, Gygax también se basa en R.E. Howard (cosiderado junto a Tolkien el otro “padre” del género de Espada y Brujería), Fritz Leiber, y muchos otros, desde Michael Moorcock, a Edgar Rice Burroughs, pasando por H.P. Lovecraft. Y también en otros que no aparecen en la famosa lista pero cuya influencia reconoce el propio Gygax, como los Hermanos Grimm. Incluso podemos encontrar otras referencias no literarias sino folclóricas y culturales. ¿Un juego publicado en 1974, con una clase llamada “monje”, un experto en artes marciales, en pleno “boom” de las mismas en los USA, y en el mismo momento en que se emitía por Tv la exitosa serie “Kung-fu” (1972-1975)? Mucha casualidad diría más de uno.
      Las diferencias entre los mundos de D&D y la Tierra Media son muchas, principalmente la magia, como bien apuntas, que en la obra de Tolkien es escasa y de efectos muy sutiles. Y sobre lo que dices de “aventureros saqueadores de tumbas”, te remito al pasaje de “El Señor de los Anillos” en el que dan con las tumbas de los tumularios y son ayudados por Tom Bombadil,que es donde Merry y Pippin encuentran sus armas, pasaje omitido en la película, donde es Aragorn quién se las dá.Es decir, en “El Señor de los Anillos” también hay aventureros que saquean tumbas. Pero en cuanto a las razas, que es el tema que hemos tratado tanto en este artículo como en el dedicado a los gnomos, la referencia es absoluta. Aún más en la raza que nos ocupa, el hobbit o halfling, creada por Tolkien, pero no solo esta. Aunque los elfos existen en la mitología y el folclore desde hace siglos, Tolkien es quién los redefine y crea el modelo que será imitado hasta la saciedad. Hasta entonces los elfos eran seres mágicos ligados a la naturaleza, como las hadas, y prácticamente indistinguible de duendes o gnomos, con los que a menudo intercambiaban apariencia, habilidades y comportamiento. Así, podemos encontrar elfos hermosos o monstruosos, grandes o diminutos, de apariencia humana o con características animalescas e incluso de plantas. Y en la mitología nórdica elfos y enanos son intercambiables, ya que se les llama indistintamente por un nombre u otro, siendo todos de tamaño humano.
      Tolkien es quien recoge esa amalgama y refunda la raza con las carácterísticas que todos conocemos: Hermosos, de orejas puntiagudas, inmortales (o casi), ágiles, grandes arqueros, etc.
      Y otro tanto ocurre con los orcos, procedentes de la mitología pero que originariamente era solo un nombre genérico que servia para ogros, trolls o gigantes. Tolkien es el primero en usar el término “orc” para designar un tipo concreto de ser humanoide.
      En el caso de los enanos tanto Tolkien como Gygax toman como referencia mutua la mitología nórdica y El anillo del Nibelungo, donde ya están definidos como mineros y cavadores que viven en montañas. Incluso en Blancanieves son mineros.
      Desde D&D hasta World of Warcraft, se han usado elfos, orcos o enanos basándose en el trabajo de Tolkien, y aunque luego cada cual añadiera rasgos propios, todas esas razas siguen siendo reconocibles e identificables con sus equivalentes de La Tierra Media. Por eso creo que la influencia de Tolkien, aunque no sea la única, es incuestionable.
      Pero esa es solo mi opinión, como dije al principio este es un debate clásico y que siempre resulta apasionante.
      Gracias por tu comentario.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *