EL DE LOS TERRORES INFANTILES

humormorlock12

Un morlock viajero del tiempo llega del año 802.701 para compartir con los humanos del siglo XXI sus recuerdos sobre cine, televisión, libros, comics y todo lo relacionado con la ciencia ficción…. y, por supuesto, su particula humor.
Si te gustó esta tira cómica El de los terrores infantiles, no dejes de visitar nuestra sección “Humorlock”, donde encontrarás más tiras cómicas como esta.
Basta con que pinches este enlace: http://memoriasdeunmorlock.com/category/humor/. O bien a través de nuestro menú en la página principal. Y no olvides seguirnos en Facebook, Twitter, Pinterest y, próximamente, tambien en Google+.
NOTA:Las pesadillas infantiles y los Terrores nocturnos se engloban dentro de los Trastornos del Sueño y concretamente en el grupo de las Parasomnias.
Se denominan parasomnias a aquellos trastornos del sueño caracterizados por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus fases específicas o a los momentos de transición sueño-vigilia.
Normalmente no constituyen trastornos importantes pero sí que pueden ser objeto de asesoramiento o intervención psicológica por los efectos secundarios que pueden producir en el niño (miedo a dormirse, a la noche, a conciliar el sueño sólo, irritabilidad, ansiedad, etc.).
Los terrores nocturnos son alteraciones del sueño en las que el niño podría sentarse de repente al estar acostado, llorar, gritar, gemir, balbucear y sacudirse con los ojos bien abiertos, pero sin estar realmente despierto. Debido a que se encuentra en una especie de zona intermedia entre el sueño y la vigilia, no está consciente de tu presencia y no es probable que responda a nada de lo que digas o hagas.
Los investigadores consideran los terrores nocturnos como fallos misteriosos en las transiciones que normalmente hacemos con facilidad cada noche entre las diversas etapas del sueño. Hasta un 15 por ciento de los niños tienen terrores nocturnos en algún momento, empezando por lo general entre el año y los 5 años de edad, y continúa hasta los 7 años o incluso hasta la adolescencia. Un episodio puede durar de 2 a 40 minutos y, cuando termina, tu hijo se vuelve a dormir de manera abrupta sin recordar el incidente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *