WOLVERINE, de Chris Claremont y Frank Miller

 Publicada el 30 de octubre de 2013 CEFYC

’Yo soy Wolverine y soy el mejor en lo que hago….aunque lo que hago no sea muy agradable’’

Lobezno-de-Chris-Claremont-y-Frank-Miller-4Con esta frase (ya clásica) comenzaba la que habría de convertirse en, probablemente, la mejor historia del mutante canadiense y en un punto de inflexión en la historia del personaje, que cambiaría el Statu Quo dentro del Universo Marvel, y lo convertiría en un personaje franquicia cuya fama eclipsó al mismísimo Spiderman.
Nos encontramos en 1982 y Marvel Comics disfrutaba de un momento dulce, con sus dos joyas de la corona, el Uncanny X-Men de Chris Claremont y John Byrne, y el Daredevil de Frank Miller, recogiendo alabanzas de crítica y público gracias a hitos como la Saga de Fénix Oscura o Born Again (del que ya hemos hablado en estas páginas), y con un éxito de ventas sin precedentes.
Y entonces Marvel decide poner toda la carne en el asador y juntar a los responsables de sus mayores éxitos para explorar un nuevo formato que luego repetiría hasta la saciedad, la serie limitada, en este caso de cuatro episodios. Entre junio y septiembre de 1982, Chris Claremont y Frank Miller crean una obra crucial para entender lo que significa hoy Wolverine (Lobezno en España), una historia que lanzó a la fama al héroe mutante y que ha sido la base del guión de la última película de James Mangold, “Lobezno Inmortal”, con Hugh Jackman encarnando de nuevo a nuestro hombre-x de garras de adamantium.

La obra, titulada simplemente Wolverine(Lobezno), está ambientada en Japón y narra el viaje de Logan para encontrarse con la mujer que ama, Mariko Yashida, y hacer frente al hombre que pretende separarlos, Shingen Yashida, Señor del clan Yashida y padre de Mariko.Lobezno-de-Chris-Claremont-y-Frank-Miller-3

Aunque Chris Claremont aparece como único guionista en los créditos, es evidente la influencia de Frank Miller en el argumento y desarrollo de la historia: el conocimiento de la cultura e idiosincrasia japonesa (que luego desarrollaría en su “Ronin”); la utilización de la organización criminal conocida como “La Mano” (“The Hand”), creación de Miller durante su genial etapa en Daredevil, su gusto por los héroes solitarios; los encuadres y los diseños de página, que ya había utilizado en la colección del Hombre Sin Miedo; las coreografías de los combates, con una narrativa tan cinematográfica. En definitiva, todo lo que Frank Miller llevaba años experimentando y puliendo en Daredevil.
Por su parte, Chris Claremont aporta esos momentos de introspección y esos soliloquios, que en su momento resultaron tan revolucionarios, y que hoy pueden resultar un poco pasados de moda al haber perdido la fuerza de la novedad, y la creación de personajes memorables, como el Samurai de Plata (Silver Samurai), que luego utilizaría en Uncanny X-Men; Shingen Yashida, alguien capaz de derrotar a Logan no solo físicamente, sino también capaz de destruir su espíritu, su honor y su confianza, o la intrépida Yukio, la que para muchos es la pareja perfecta para Logan.Lobezno-de-Chris-Claremont-y-Frank-Miller-7

“Wolverine” fue la primera serie que tuvo el personaje en solitario, antes de convertirse en un fenómeno de masas, y esto juega a su favor, ya que Claremont y Miller tuvieron total libertad creativa, sin tener que estar pendientes de la continuidad y las múltiples apariciones del personaje en otras colecciones cada mes, como pasa hoy en día.
Tenemos ninjas, combates sangrientos y un Lobezno dando rienda suelta a su lado más salvaje, antes de iniciar su camino para convertirse en un “ronin”, pero, no nos engañemos, eso es solo la superficie. “Wolverine” es una historia de honor, de redención, pero sobre todo es una historia de amor.Lobezno-de-Chris-Claremont-y-Frank-Miller-2

 

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