PELÍCULAS QUE NUNCA EXISTIERON: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (IV)

Hoy en PELÍCULAS QUE NUNCA EXISTIERON: EL SEÑOR DE LOS ANILLOS (IV), continuamos revisando los intentos fallidos de llevar a la gran pantalla la gran obra de J.R.R.Tolkien, como ya hiciéramos en nuestras anteriores entregas.

El proyecto del que vamos a hablar llegó a la pantalla, pero lo hemos incluido en esta sección porque el proyecto original era hacer dos películas. Pero la primera película no tuvo el suficiente éxito comercial y de crítica y no obtuvo respaldo del estudio para completar esa segunda parte.

Aclarado este punto, empecemos nuestro viaje.

A mediados de los 70, el fracaso del proyecto de John Boorman, quién sería más tarde conocido por dirigir Excalibur o La Selva Esmeralda (The Emerald Forest) y United Artist llegó a oídos de Ralph Bakshi. Bakshi, que había dirigido con bastante éxito un film para adultos llamado El gato Fritz, se interesó por el proyecto y se dirigió a United Artist y propuso una adaptación más fiel que la de Boorman y consistente en tres películas de animación.

Según palabras del propio Bakshi:

Dije ‘[…] preferiría hacer los libros tan fielmente como podamos, usando los diálogos y escenas de Tolkien con exactitud’. Me respondieron ‘de acuerdo’, lo que me descolocó, ‘porque no entendemos una palabra de lo que escribió Boorman. No hemos leído los libros. […] No tenemos tiempo de leerlo. Tú lo entiendes, Ralph, así que ve y hazlo’.”

Como la oficina de Metro Goldwyn-Mayer compartía edificio con la oficina de United Artist, Bakshi fue a hablar con el presidente de MGM, Dan Melnick. Bakshi y Melnick se reunieron con Mike Medavoy, de United Artist para comprarle el guión de Boorman.
Según Bakshi, «El guion de Boorman costaba tres millones de dólares, así que Boorman estaba feliz con la oferta, gritando y riendo y bebiendo, ‘porque había conseguido tres millones por un guion ya descartado’».

Pero Melnick fue despedido y el acuerdo no prosperó.
El siguiente intento de Bakshi fue con Saul Zaentz, quien ya le había producido El gato Fritz. Zaentz aceptó la propuesta de Bakshi y en 1976 la Saul Zaentz Company adquirió los derechos cinematográficos de El Señor de los Anillos y El Hobbit. Las películas las harían los estudios United Artist, y la primera tendría un presupuesto de 4 millones de dólares.

Sin embargo, por presiones de UA, la trilogía se redujo a solo dos películas.

Bakshi se entrevistó entonces con Priscilla Tolkien, hija del autor británico, para hablar sobre su pretensión de hacer una adaptación fiel de los libros, aunque condensada en dos películas: «mi promesa a la hija de Tolkien fue ser fiel al libro. No iba a decir ‘Hey, descartemos a Gollum y cambiemos estos dos personajes’. Mi trabajo era decir ‘esto es lo que el genio dijo’», dijo Bakshi.

películas-que-nunca-existieron-el-señor-de-los-anillos-IV-01El primer borrador del guión de esta adaptación de El Señor de los Anillos fue escrito por Chris Conkling, que decidió convertir la historia en un flashback de Merry, que contaría la historia desde su punto de vista. Pero el guión cometía los mismos errores que el de El Señor de los Anillos de Morton Grady Zimmerman, en el proyecto de 1956 (ver nuestra primera entrega) y se modificaba la historia y banalizaban los diálogos, dándoles una simpleza propia de lo peor de los libros de fantasía de bolsillo producidos en masa. El guión horrorizó a Bakshi y Zaentz, que encargaron a Peter S. Beagle reescribirlo. Beagle era un autor de novelas de género fantástico, que entendía y amaba la obra de Tolkien, así que lo primero que hizo fue recuperar los diálogos originales. Sin embargo el guión seguía siendo demasiado largo y hubo que suprimir algunos pasajes, como la entrega de regalos de Galadriel, la interacción entre Aragorn y Éowyn y hasta desaparecían personajes, como Arwen o Tom Bombadil.
Además de estas exclusiones, hicieron otras modificaciones, como que a Saruman se le cambiara el nombre por Aruman, aparentemente para distinguirlo de Sauron. Todos estos cambios provocan ciertos “huecos” en la trama que hizo que, aquellos que vieron el primer film y estaban familiarizados con la historia, se preguntaran como iban a solucionarlos: ¿Si no hay entrega de regalos, como derrotará Sam a Ella-Laraña si ya no tiene el frasco que le dio Galadriel? ¿Si no aparecen ni Faramir ni Arwen, significa que al final Aragorn se casará con Éowyn, como planeaba hacer Boorman?películas-que-nunca-existieron-el-señor-de-los-anillos-IV-02
Además, la primera película, que debía acabar con la escena de Gollum llevando a San y Frodo a la guarida de Ella-Laraña, acabará por presiones del estudio, con la victoria en el Abismo de Hell, ya que esa escena tenía más dramatismo.

Pero como ya adelantamos, la película, aunque recaudó casi 30 millones y medio de $, no tuvo el respaldo suficiente como para que el estudio se decidiera a hacer la segunda parte.

El Señor de los Anillos de Bakshi fue muy denostado por muchos de los fans de Tolkien, sobre todo por su uso de la rotoscopia, una técnica de animación consistente en dibujar directamente  sobre la imagen real de actores. Sin embargo, también hay muchos espectadores que alaban que Bakshi permaneciera fiel al espíritu de los personajes de Tolkien y mantuviera los diálogos originales.

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El uso de la rotoscopia no acabó de convencer a los aficionados

Por último, destacar la banda sonora de la película.

La intención original de Bakshi para su película era usar música de Led Zeppelin, pues la consideraba adecuada porque coincidía con la película en su enfoque hacia un público hippie de los barrios bajos;pero Saul Zaentz quería una banda sonora puramente orquestal, puesto que de otra manera no le habría sido posible publicarla con Fantasy Records, sello de su propiedad. Finalmente la banda sonora original de la película fue compuesta por Leonard Rosenman, ganador de un Óscar de la Academia por la del film de Stanley Kubrick Barry Lyndon. Fue editada por Fantasy Records en 1978.

El Señor de los Anillos de Bakshi fue adaptada en forma de libro de historieta con dibujos del artista español Luis Bermejo, bajo licencia de Tolkien Enterprises. Toutain publicó los tres tomos de la obra para el mercado europeo, desde 1979, pero no se llegó a publicar en los Estados Unidos ni se tradujo al inglés por problemas de copyright.

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